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10 factores que te hacen un gran líder en tu corporativo

Actualizado el 13 de diciembre, 2017 • Publicado el 13 de diciembre, 2017 • Via Montejo, Torre Uno

Todos hablan de liderazgo. Podríamos decir que es un tema de “moda," pero no sería exacto. Más bien, es un tema que ha tomado relevancia por las nuevas dinámicas laborales que han surgido. Ya no se trata de ser un jefe mandón ni represor, sino de un estratega que debe llevar a su equipo de trabajo al éxito con la menor fricción posible. Todos quieren ser conocidos por su ejemplo, pero: ¿cómo sabes cuando tú eres un líder positivo? ¡Haz este pequeño test!

1.- Eres responsable y diligente

Nunca dices “hay que” hacer tal o cual cosa. Más bien, tomas responsabilidad del trabajo por hacer, por el equipo y siempre estás dispuesto a ayudar en lo que sea necesario. Esta es la pequeña diferencia entre dirigir un proyecto y ser un participante activo del mismo.

T1-Lider-4.jpgFoto:  rawpixel.com

2.- Haces muchas preguntas

¡Sí! A veces pensamos que preguntar es símbolo de debilidad, de ignorancia. ¡Todo lo contrario! De lo único de lo que podemos estar seguros es de que no lo sabemos todo. Preguntar es una forma de interesarte por el proyecto, querer saber todos los pormenores y, sobre todo, reconocer que tu equipo es valioso —¡y que los necesitas tanto como ellos a ti! 

3.- ¡Te hacen muchas preguntas!

Pero no todo es preguntar, sino responder. ¿Quieres saber si el resto de tus compañeros de trabajo, estudio, o en general te consideran un líder? Fíjate en cuántas preguntas al día te hacen. Recibir las dudas de tu equipo te mostrará que: 1) confían en ti; 2) tienen la seguridad de que conoces el proyecto lo suficiente como para responder sus incógnitas; 3) te tienen como referente sobre el resto de sus compañeros.

T1-Lider-9.jpg Foto:  Paul Bence

4.- Reconoce sus herrores errores

Un líder no usa nunca liquid-paper cuando se equivoca. Prefiere tachar su error. ¿Por qué? Porque es una forma de dejar constancia de que allí sucedió algo que no debió de haber pasado. Con el corrector, sólo “desaparece” el error y nuestra memoria de él, por lo que en cualquier momento puede pasar.

De la misma forma, siempre que cometes un error, eres el primero en notarlo y, por supuesto, arreglarlo.

T1-Lider-5.jpgFoto: Hunters Race 

5.- Delega responsabilidades

Para esto recordemos algo bien importante: un líder, en dos palabras, es un jefe que se maneja con humildad y diligencia. Ser líder no significa que todo el peso del proyecto cae sobre ti. Significa que sacarás lo mejor de todos los miembros de tu equipo para lograr el mejor resultado. Y, para esto, has aprendido a repartir las responsabilidades, conociendo las fortalezas y debilidades de cada uno de tus compañeros.

T1-Lider-6.jpg

6.- Eres asertivo a la hora de ordenar

En otras palabras, no eres mandón. El secreto está en pedir las cosas con educación, firmemente, pero siempre con amabilidad. Tus órdenes no suenan a mandatos inamovibles, sino a guías para obtener los mejores resultados.

T1-Lider.jpgFoto: Štefan Štefančík

7.- Hablas las cosas frente a frente

Nada de correos, nada de mensajes, nada de llamadas… siempre que hay un problema, una situación incómoda o un contratiempo, hablas de frente y generas así un ambiente de comunicación. Además, así siempre es más fácil evitar malos entendidos y resolver situaciones.

T1-Lider-3.jpgFoto:  rawpixel.com

8.- Te muestras entusiasta

Es de vital importancia… una vez más… de vital importancia que todo tu equipo sienta que está trabajando en algo importante. Saber que lo que hace tiene un propósito específico hará que trabajen con mejor actitud y con más productividad. Esto lo logras a través de mostrarte entusiasta, enérgico y alegre.

9.- Eres transparente

Por lo menos en lo que es importante para el proyecto. Todo tu equipo sabe, y por ti, cuánto se ha gastado en el proyecto, cuánto se ha invertido y cuánto se espera ganar. De esta forma, generas confianza no sólo hacia ti, sino hacia el trabajo que realizan.

T1-Lider-7.jpgFoto: William Iven

10.- Escuchas

Este es, quizá, el punto más importante. Un líder conoce a su equipo, sus necesidades, sus intereses, sus aspiraciones. Imagina un carpintero que no sepa usar sus herramientas. Que no sepa qué sierra sirve para qué o qué lija conviene para qué tipo de madera. ¡No podría trabajar!

Las herramientas de un líder son las personas en su equipo. Si no las conoce, es imposible llegar a ningún lado. Entiendes esto y por eso te involucras en el trabajo de todos, escuchas sus quejas y sugerencias y procuras espacios como la comida y reuniones extra-laborales para entablar conversaciones y, así, relacionarte con tu equipo.

T1-Lider-2.jpgFoto: Paul Bence

¿Con cuántos puntos te identificaste? ¿Sólo con 3 o 4? Quizá deberías de identificar en qué puedes trabajar para mejorar. ¿8 a 10? ¡Felicidades! ¡Estás siendo un gran líder! Y, como tal, sabes que para desarrollar grandes proyectos se requiere un gran equipo, una gran idea, y una gran oficina. ¡Conoce Torre Uno! Un edificio inteligente para proyectos inteligentes.

 

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